Ters: cómo dos hermanas construyeron una marca de moda juvenil desde Instagram

Kelly y Manuela Giraldo, hermanas detrás de Ters, pasaron de una comunidad en redes a vender 90 millones online en un día de Black Friday.

Kelly y Manuela Giraldo lanzaron Ters vendiendo ropa por Instagram, con la red de talleres que Kelly ya había armado organizando ferias. Aprendieron a elegir tela a punta de errores, hasta que su primera colección salió con motas tras la primera lavada. Hoy son 23 personas en nómina y vendieron 90 millones en un solo día de Black Friday.

Las hermanas caleñas cuentan en Negocios de Moda cómo construyeron una marca de moda juvenil desde una comunidad que ya tenían. Escucha el episodio completo en Spotify.

El hábito del trabajo que les inculcaron sus papás

Kelly empezó a trabajar en el negocio familiar de papelería a los 12 años, en vacaciones, con un sueldo simbólico. «No era porque necesitaran mi ayuda. Era para enseñarme que hay que trabajar para ganarse las cosas», cuenta. Manuela, siete años menor, tuvo una experiencia distinta: trabajaba los sábados por la mesada, que le alcanzaba para la mitad de sus gastos en la universidad. Las dos coinciden en algo que sus padres nunca les dijeron directamente: la empresa familiar nunca fue suya, así que desde siempre supieron que tendrían que construir la propia.

La feria de emprendimiento que les dio su primera red de talleres

Antes de Ters, Kelly tuvo una marca de maletines, Black Diamond, que se desmoronó por falta de experiencia y estructura financiera. Después trabajó con su papá, en un cargo con responsabilidad pero un sueldo bajo: «Ganaba menos que mis compañeras de la universidad que trabajaban en Colgate, y encima las peleas de la casa ya no eran de papá a hija, eran de jefe a empleada.» A los 23 años, con una amiga, organizó una feria de emprendimiento que hicieron tres veces con éxito. De ahí salió, sin buscarlo, la red de contactos de talleres y confeccionistas que después sostendría a Ters.

De vender por Instagram a tener una marca con nombre

Ters nació de dos comunidades en redes sociales: la de Kelly, enfocada en moda, y la de Manuela, enfocada en estilo de vida. Cuando entendieron que estaban ayudando a vender otras marcas con su propio público, decidieron venderse a sí mismas. El nombre sale de "sisters": Ters. Desde el día uno se dividieron el trabajo sin planearlo demasiado: Manuela llevó la parte creativa, fotografía y redes; Kelly, la parte administrativa y de relaciones.

Aprender de telas y motas a punta de errores

«No sabíamos nada. No teníamos un tío, un amigo, alguien que supiera qué era una tela de punto o una tela plana», recuerda Kelly. Compraban metros sueltos en locales del centro de Cali guiadas solo por el ojo, sin saber cuánta tela pedir para cada prenda. El golpe de realidad llegó con su primera colección: salió con motas después de la primera lavada, y fue su propia mamá, su primera clienta, quien tuvo que avisarles. De ahí aprendieron a hacer pruebas de fricción antes de elegir una tela, y con el tiempo pasaron de comprar dos metros en un local a pedir rollos completos directamente a la textilera.

Operaria revisando prenda negra terminada sobre mesa de control de calidad
La prueba que a Kelly y Manuela les faltó en su primera colección: revisar cómo se comporta la tela después de lavarse.

El print de los ojos: cuando dejaron de copiar tendencias

El quiebre de diseño llegó en una visita a Miami. Vieron marcas latinoamericanas con un diferenciador claro (bordado, print, corte propio) mientras Ters todavía tenía «prendas bonitas, básicas». Su diseñador textil, que había trabajado con Johanna Ortiz, les dejó una regla que se volvió su norte: no se posiciona un producto con una tendencia que ya lanzó otra marca, así que para diferenciarse hay que generar algo que nadie más haya visto. De ahí salió su primer print original, unos ojos grandes que la gente empezó a reconocer como suyos, sin importar qué tan simple fuera el corte.

De lo digital a la tienda física, sin saltarse pasos

Ters nació 100% digital y abrió su primera tienda en Medellín después de tres años y medio construyendo músculo financiero y organización. Kelly es enfática con el orden: si vas a lanzar una marca sin mucho presupuesto, lo recomendable es empezar con una tienda online, construir una comunidad y hacer ensayo y error detrás de una pantalla, no con la inversión que implica una tienda física. La disciplina numérica viene de antes de la tienda: cierran caja todos los días, sin excepción. Esa misma disciplina les reveló un problema que no veían, robos internos que solo salieron a la luz cuando por fin organizaron el inventario, y hoy tienen a alguien dedicado exclusivamente a esa área.

Preguntas frecuentes sobre Ters

¿Quiénes fundaron la marca Ters?

Kelly y Manuela Giraldo, dos hermanas de Cali. El nombre sale de la palabra "sisters". Nació de dos comunidades en redes sociales que ya tenían, una enfocada en moda y otra en estilo de vida.

¿Cómo consiguió Ters su red de talleres de confección?

A través de una feria de emprendimiento que Kelly organizó a los 23 años, antes de que existiera la marca. Esos contactos con talleres y confeccionistas terminaron sosteniendo la producción de Ters años después.

¿Cuánto vendió Ters en Black Friday?

90 millones de pesos solo en canal online, en el primer día de un Black Friday de cuatro días, gracias a un acceso anticipado exclusivo para su lista de correo, que pasó de 1.500 a 4.000 suscriptores de un día para otro.

¿Ters vende más online o en tienda física?

Hoy la venta está prácticamente 50-50 entre online y tiendas físicas. Abrir tiendas no le quitó ventas al canal online, según cuentan sus fundadoras: lo hizo crecer todavía más.

Lo que les costó años de ensayo, nosotros lo resolvemos desde el molde

La parte más dura del arranque de Ters fue justo la que más tiempo nos toma explicar a marcas nuevas: elegir bien la tela, calcular cuánto comprar y que la prenda no falle después de lavarse. Desarrollamos el molde, compramos los materiales y revisamos calidad en cada etapa de la producción, así que ese aprendizaje de ensayo y error no tiene que repetirlo tu marca.

Producimos desde 36 unidades por color, y cuando una pieza ya demostró que se vende, el paso siguiente es reponerla con un lote de 100 a 300. Entre 2 y 8 semanas se van en molde y muestra; aprobada esa muestra, cuentas con 30 a 45 días hábiles hasta tener el pedido listo. Nuestro cotizador no tiene costo: cuéntanos qué quieres producir y recibe un estimado en minutos.

Encuentra a Ters: sitio web · Instagram.

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