¿Cómo crear tu marca de moda y manejar tu propio taller? Con Zamary Ortega de Celestial Íntima

Zamary Ortega compara taller propio contra maquila y paquete completo, y cuenta cómo la pandemia la empujó a depender solo de Celestial Íntima.

Zamary Ortega no encontró mano de obra calificada en Cúcuta y trasladó su marca a Medellín, donde construyó su propio taller hace una década. En Negocios de Moda compara taller propio contra maquila y paquete completo, cuenta cómo la pandemia la empujó a depender solo de Celestial Íntima, y por qué dice que "esto no funciona solo con amor".

Zamary es la creadora de Celestial Íntima, marca de ropa interior, corsets, bodies y moda femenina hecha en Colombia. Estudió diseño de modas en Medellín y se especializó en ropa interior y trajes de baño en Bogotá. Hoy Celestial tiene puntos de venta en Cúcuta, Medellín, Villavicencio y Caracas, mayoristas en Estados Unidos, Chile y Panamá, y exporta a más de seis países. Escucha el episodio completo en Spotify.

De Cúcuta a Medellín: por qué mudó la producción

El sueño de Zamary era montar su empresa en su ciudad natal, pero se topó con un muro. "No había mano de obra calificada para hacer mi producto", explica, porque Cúcuta no tenía en ese momento la industria que su tipo de prenda exigía. Medellín, donde ya había estudiado, le abrió las puertas: empezó maquilando ahí, y en 2016 compró la fábrica de la persona que le confeccionaba sus prendas. "La marca nació en Cúcuta, pero mis sueños volaron y me vine para acá", cuenta.

Taller propio frente a paquete completo: la diferencia está en el precio por unidad

Zamary vivió los dos modelos y no romantiza ninguno. Confiar la producción a un tercero baja los costos fijos, pero los talleres de paquete completo suelen pedir 150-200 unidades por referencia desde el arranque, un volumen alto para una marca que recién empieza, y la calidad puede variar porque el taller reparte su capacidad entre muchas marcas. Tener planta propia da el control opuesto: "Tienes el control total de la calidad de tu marca, puedes sacar las unidades que quieras en el momento que quieras." El costo de esa libertad se mide en el detalle: por confeccionar un sostén para una maquila le pagaban 6.000-8.000 pesos; a su propia planta, para llegar al estándar de Celestial, le paga entre 17.000 y 20.000 pesos solo por la confección, con muchas menos unidades por día.

Costurera cosiendo pieza de tela marrón en máquina industrial
La exigencia que Zamary describe entre maquilar y producir la propia marca se decide acá, puntada por puntada.

La pandemia como punto de quiebre

Con más de treinta operarios y clientes de paquete completo que congelaron sus pagos, la pandemia pudo haber hundido a Celestial. Su decisión fue clara: "Yo no puedo parar por la pandemia; lo único que puedo hacer es seguir vendiendo lo mío." Sacó un permiso para hacer tapabocas, empezó a producir pijamas, y las vendedoras de sus dos tiendas movieron mercancía desde casa. Al terminar los contratos de paquete completo que sostenía en paralelo, decidió no volver a depender de otras marcas para que su taller funcionara.

Los bodies, un accidente que se volvió el producto estrella

El producto insignia llegó casi por casualidad. "Llevé ese body a las dos tiendas y a la semana no teníamos nada", recuerda, y ahí decidió especializarse. Hoy Celestial trabaja con cápsulas rápidas en vez de colecciones grandes, con una obsesión por la calidad: clientas que compraron un body hace seis años siguen usándolo. Esa exigencia se probó cuando un lote se destiñó por un error de tintorería y le tocó responder a 72 clientas con producto nuevo. "La única forma de que un cliente nos vuelva a comprar después de eso es responderle", dice.

No romantizar el emprendimiento

Su consejo más honesto va contra la corriente. "Esto no funciona solo con amor y con sueños; esto funciona con dinero", afirma, y remata: "Esto sin plata no funciona." Si volviera a empezar, no montaría un taller sin saber: "Empezaría con un buen contador, un buen abogado y una buena base del sistema de producción." Y advierte que la confección exige oficio, porque "entrar sin conocimiento es lo peor que una persona pueda hacer en ese gremio."

Preguntas frecuentes sobre Celestial Íntima y su taller propio

¿Por qué Zamary Ortega mudó la producción de Celestial Íntima de Cúcuta a Medellín?

Porque Cúcuta no tenía en ese momento mano de obra calificada para su tipo de prenda. Medellín, donde ya había estudiado diseño de modas, le ofrecía la industria que necesitaba, y ahí abrió su propia fábrica en 2016.

¿Cuánto cuesta más confeccionar en taller propio que en una maquila?

Según Zamary Ortega, una maquila le pagaba 6.000-8.000 pesos por confeccionar un sostén; a su propia planta, para llegar al estándar de calidad de Celestial, le paga entre 17.000 y 20.000 pesos solo por la confección, con muchas menos unidades por día.

¿Cómo se volvió el body el producto estrella de Celestial Íntima?

Por accidente: Zamary llevó dos bodies de prueba a sus dos tiendas y se agotaron en una semana. Decidió especializarse en esa categoría, y hoy es el producto que más vende la marca.

¿Qué aprendió Zamary Ortega de la pandemia con su taller?

Que depender de clientes de paquete completo era un riesgo: cuando esos pagos se congelaron, decidió dedicarse 100% a su propia marca. Sacó permiso para producir tapabocas y pijamas mientras las tiendas seguían vendiendo desde casa.

Taller propio o paquete completo: la decisión que Zamary vivió en carne propia

La comparación que hace Zamary entre maquilar, hacer paquete completo y tener planta propia es exactamente la decisión que enfrenta cualquier marca que empieza a producir en serio: el comparativo entre maquila y paquete completo desarrolla esos tres caminos con más detalle.

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