Marca personal y negocio de moda propio, con Liliana Meza

Liliana Meza cuenta cómo su marca personal fue clave para crecer, por qué la moda no es un hobby y qué errores le costaron caro en su negocio.

Liliana Meza empezó vendiendo la ropa que compraba en sus viajes entre las amigas de la universidad, sin saber que años después su propio rostro sería el motor de crecimiento de su marca. En Negocios de Moda cuenta cómo pasó de comercializar marcas internacionales a lanzar la suya, y por qué su marca personal terminó pesando tanto como la colección misma.

Liliana es barranquillera, administradora de empresas y especialista en marketing, sin formación en diseño de moda. Escucha el episodio completo en Spotify.

De vender entre amigas a marca propia

Todo empezó en la universidad, cuando sus compañeras querían vestirse como ella. Liliana decidió monetizar eso: viajaba a Nueva York, Miami y Los Ángeles, compraba prendas y las vendía casi el mismo día de volver, "como quien dice en maletas". Con su esposo manejó por años Zoom, una cadena multimarca que llegó a tener diez tiendas en Colombia, hasta que la subida del dólar y la llegada de cadenas internacionales como Zara la empujaron a lanzar su propia línea. La primera colección pequeña se vendió entera en una semana.

La marca personal, el diferencial que la hizo crecer

El motor real de su crecimiento no fue publicidad pagada, fue mostrarse ella misma. La gente quería lo que Liliana llevaba puesto en la tienda, y una amiga le sugirió tomarse sus propias fotos para redes. A partir de ahí la marca creció de una manera que no esperaba. Su lectura de esa etapa es clara: la marca personal es lo que conecta con la gente, y conectar es justamente lo más difícil de lograr. Lo comprobó también al revés, cuando en un momento se alejó de las redes y puso más modelos en las producciones: las ventas bajaron de inmediato.

El ADN: nada que ella no se pondría

La marca funciona, literalmente, como una extensión suya: nada se aprueba en la colección si ella no se lo mediría primero. Esa regla simple es la que define el ADN de la marca: una mujer trabajadora, echada para adelante, vulnerable pero resiliente, y es también lo que hace que la comunidad la sienta cercana en vez de aspiracional y distante.

Diseñadora de GAT Fashion Lab cortando patrón de papel con tijeras en el taller
Antes de que una prenda de Liliana Meza salga a la venta, ella misma la aprueba: la misma disciplina que un desarrollo de producto aplica en el molde y la primera muestra.

El costo del aprendizaje en ferias internacionales

No todo salió bien. En 2022 Liliana se lanzó a varias ferias internacionales sin la preparación suficiente y con inversiones grandes en dólares. La primera, en Las Vegas, le fue excelente: tuvo una ubicación privilegiada y el apoyo de ProColombia bajó buena parte del costo del estand. Asumió que las siguientes serían iguales, y no lo fueron. Su conclusión hoy es que el modelo de ferias hay que revaluarlo, porque cada vez llegan menos compradores a comprar en el sitio y hace falta una estrategia de seguimiento después del evento.

Esto no es un hobby

Su aprendizaje más repetido en el episodio es que la moda está romantizada. Detrás de la marca hay un equipo de 15 personas directas más los talleres, en su mayoría mujeres cabeza de familia, y eso implica una responsabilidad que no admite operar por impulso. Por eso insiste en tener costos y gastos fijos siempre alineados, en tomar decisiones difíciles cuando toca (cerrar una tienda, recortar) y en mantenerse cerca del cliente final: la marca revisa constantemente qué prendas rotan, qué colores gustan y qué talla se pide más, y ajusta la colección siguiente con esos datos.

Preguntas frecuentes sobre Liliana Meza y su marca de moda

¿Cómo empezó la marca Liliana Meza?

Vendiendo ropa comprada en viajes a amigas de la universidad. Años después, empujada por una crisis en el negocio familiar de comercialización de moda, lanzó su propia colección de vestidos y la vendió completa en una semana.

¿Por qué fue importante la marca personal para el crecimiento de Liliana Meza?

Porque conectó directamente con su comunidad: la gente quería lo que ella llevaba puesto. Cuando se alejó de mostrarse en redes y usó solo modelos, las ventas bajaron; al retomar el contacto directo, se recuperaron.

¿Qué errores le costaron caro a Liliana Meza?

Invertir en varias ferias internacionales en 2022 sin la preparación suficiente, asumiendo que la buena experiencia de su primera feria se repetiría igual en las siguientes. Hoy revalúa el modelo de ferias como canal de venta.

¿Cuántas tiendas tiene la marca Liliana Meza hoy?

Dos tiendas físicas, en Cartagena y Barranquilla, más el canal de e-commerce, que hoy pesa una porción similar a la de una tienda física dentro de la venta total.

El mismo punto de partida que vemos en marcas nuevas

El consejo que Liliana da a quien está empezando, definir primero el ADN de la marca y a qué público le habla, antes de producir, es el mismo orden que trabajamos con marcas que todavía no tienen ese primer boceto resuelto. Si estás en esa etapa, el servicio de branding con precio cerrado deja ese ADN definido antes de comprometer una sola prenda en producción.

Encuentra a Liliana Meza: sitio web · Instagram.

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