Hilando Éxito: la travesía de los fundadores de GAT Fashion Lab

De vender pollos a producir para grandes marcas: Carlos Arango y Mauricio Tessone cuentan el origen de GAT Fashion Lab y qué aprendieron.

Invitados: Carlos Arango y Mauricio Tessone, fundadores de GAT Fashion Lab.

Escuchar el episodio en Spotify

El primer episodio de Negocios de Moda cuenta el origen de GAT Fashion Lab desde adentro. Carlos Arango y Mauricio Tessone recuerdan cómo pasaron de vender pollos puerta a puerta a producir para grandes marcas de moda, y dejan lecciones concretas sobre las quiebras, el descubrimiento del volumen y por qué conviene enamorarse del proceso y no de la marca.

Quiénes son Carlos Arango y Mauricio Tessone

Carlos Arango y Mauricio Tessone son los fundadores de GAT Fashion Lab, la empresa caleña que hoy desarrolla y produce ropa para otras marcas. Se conocieron en 2001, "recuperando cálculo en un curso de verano", como cuenta Mauricio, y su primer negocio no tuvo nada que ver con la ropa. Antes de GAT probaron con varias marcas propias, con talleres y con dos quiebras que terminaron siendo su mejor escuela.

En el episodio, Mauricio resume qué hace la empresa: "GAT se encarga de facilitar todos los procesos del sistema moda. Nosotros nos encargamos de hacer todo el proceso, desde la investigación de la tendencia hasta el producto terminado en las bodegas de nuestros clientes, de una manera confiable, rápida y segura." Y Carlos aclara de entrada algo que marca su identidad: "La gente dice que uno hace maquila, y eso es como un insulto para nosotros. La maquila es un pedacito de nuestro proceso, pero nosotros hacemos investigación de tendencia, desarrollamos patrones, desarrollamos colecciones y hacemos muestras."

1. El primer negocio no fue la ropa: fue vender pollos

Antes de tocar una sola tela, Carlos y Mauricio vendieron comida. "Nosotros arrancamos vendiendo pollos puerta a puerta antes de tocar un centímetro de tela", recuerda Carlos. Después vinieron los crepes y otros productos, y solo más tarde la ropa. Ninguno de los dos estudió diseño de moda: "Somos unos ingenieros frustrados que después se volvieron un diseñador gráfico y un administrador de empresas."

Su lectura de esos comienzos es una de las ideas que más se repite en el episodio: no hay que esperar el plan perfecto para arrancar. "Lo lindo de todo eso es que esos inicios no se dan tan estructurados, son muy naturales", dice Mauricio. El primer producto de moda fueron bodys y blusas en polilicra que vendían puerta a puerta y en las universidades.

2. "Nunca le hemos dicho que no a nada"

La actitud que los llevó de vender puerta a puerta a producir para grandes marcas fue decir que sí, incluso cuando no sabían cómo. "Carlos y yo nunca le hemos dicho que no a nada", cuenta Mauricio. Así aceptaron montar una colección de bodys en 15 días para llevarla a Colombiamoda junto al diseñador Andrés Otálora, y así llegaron años después a Studio F.

El momento con Studio F es uno de los picos del episodio. Cuando Carlos Alberto Acosta le advirtió que no le iba a "servir el pescado", sino que como mucho le prestaría la vara para pescar, Mauricio respondió: "Yo no necesito que usted me preste la vara. Dígame dónde está el lago, que yo construyo mi vara." Y cerró con una frase que resume su ambición de esos años: "Estoy listo para que nos haga ricos."

3. Dos quiebras que se volvieron escuela

El camino no fue lineal. Un cliente les canceló un pedido cuando ya habían cortado toda la tela, el peor escenario para quien produce, y terminó pagándoles con una impresora. Más adelante tuvieron que cerrar su taller de confección por una extorsión, liquidar al equipo y quedar debiendo dinero. La mamá de Mauricio les prestó ocho millones de pesos que devolvieron cinco años después.

De ahí sale uno de los consejos más claros del episodio: separar el objetivo de la marca puntual. "No enamorarse de las marcas y enamorarse más bien del proceso", dice Carlos. Y lo aterriza así: "Me tocó cerrar una marca, no importa. Sigo con mi objetivo claro y monto otra." La conclusión práctica para quien empieza es validar rápido: "La gente no compra una marca iniciando la marca. La gente compra todo lo que hay alrededor de esa marca, esa experiencia, el producto."

4. Descubrir el volumen les cambió el negocio

El giro de fondo llegó cuando una persona cercana a Mauricio les mostró el mundo de la venta al por mayor. Hasta entonces creían que producir mucho era otra cosa. "Nosotros creíamos que hacer volumen era hacer 300 prendas. Ella montaba 1.000 y 2.000", cuenta Mauricio. La frase que se le quedó grabada: "Una vez aprendiéramos a vender al por mayor, jamás íbamos a querer volver a vender al detal."

Pasar del detal al volumen los obligó a cambiar la operación. Tuvieron que presentar muchas más alternativas y con más rapidez, así que su primer colaborador fue alguien que sabía de diseño, encargado de renovar entre 30 y 40 diseños cada mes. Ahí empezaron a sumar procesos como estampación y bordado, y a hacer crecer el equipo.

5. Construir equipo y aprender a delegar

Cuando el negocio creció, el cuello de botella pasaron a ser ellos mismos. Una persona clave se lo dijo a Carlos sin rodeos: "Vos sos el de la restricción en el proceso: ya tenés que empezar a delegar, porque si no, vos vas a ser la restricción." De ahí que para Mauricio la construcción de equipo sea el pilar del negocio, sostenido por procesos que le den dirección a la gente.

Su consejo final para quien quiere emprender en moda va en la misma línea, y es menos romántico de lo que muchos esperan: el producto no es lo primero. "Piense en su modelo comercial", insiste Carlos. "El producto es lo de menos: ¿por qué van a dejar de comprar lo que compran actualmente para empezar a comprar tu marca?"

Hacia dónde va GAT Fashion Lab

Sobre el futuro, Mauricio es claro: "La apuesta en este momento de GAT Fashion Lab es la internacionalización", aprovechando la cercanía con Estados Unidos y una rapidez que los ciclos largos de China no dan. A eso le suman tecnología, con una alianza con Optitex para el modelado 3D y el uso de inteligencia artificial generativa. "Esa combinación de Fashion Tech es el GAT del futuro", resume.

Esta es solo la primera parte de la historia. Escucha el episodio completo, con todas las anécdotas de Carlos y Mauricio, en Negocios de Moda en Spotify.

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