Cíclico, la marca colombiana que arrancó con cero pesos de inversión

Cíclico nació sin inversión, validó en una feria y vendió 150 mil tapabocas en pandemia. Sus fundadores explican cómo hacen sostenibilidad sin greenwashing.

Cíclico es una marca colombiana de moda de triple impacto, fundada por cuatro socios que venían de comprar ropa para una gran tienda por departamento. Arrancaron literalmente sin inversión: validaron la idea en una feria con un stand de dos por dos y producto en consignación, y salieron de ahí sabiendo que el negocio existía.

En Negocios de Moda hablamos con Eduardo Kling y Sergio, dos de los socios. Es el episodio que recomendamos cuando alguien nos dice que no puede empezar porque no tiene capital. Escúchalo en Spotify.

El origen fue una mesa llena de muestras que había que destruir

Trabajando como compradores veían llegar montañas de muestras que después tocaba romper, porque perdían valor comercial y no se podían donar. La frase que dispara todo la dijo uno de ellos mirando ese escritorio: «esto es un crimen tenerlo acá».

De ahí salió la investigación, y de la investigación el dato que todo el mundo repite y pocos convierten en empresa: la moda es de las industrias que más contamina. Su referente declarado es una marca española que lleva años trabajando con material recuperado.

Cero pesos, un stand de dos por dos y un datáfono

La primera feria la hicieron con producto en consignación de un proveedor de Medellín, o sea sin comprar inventario. Se llevaron cerca de nueve millones y medio de pesos, y esa cifra fue la validación: como lo dicen, «ok, esto funciona, es una idea de negocio».

El detalle que más nos gusta del episodio es cuál fue su ventaja competitiva ese día. No fue el producto ni el precio: fueron los únicos del pabellón con datáfono, mientras el resto solo recibía efectivo. Una decisión de veinte minutos que decidió quién vendió más.

Operario doblando tela junto a mural 1% inspiración 99% dedicación en el taller GAT
La frase del mural es la misma tesis del episodio: la idea vale poco, y lo que la vuelve empresa es la ejecución.

La pandemia como tormenta perfecta

Tenían cerrado su primer pedido grande con una gran cadena cuando todo se frenó. Con la máquina ya andando, pivotearon a tapabocas de tela lavables y terminaron vendiendo alrededor de ciento cincuenta mil unidades. Su descripción es directa: «eso fue lo que nos sacó de pobres».

Lo que hizo posible ese giro fue tener producción disponible y capacidad de cambiar de referencia rápido, no una estrategia. De paso, la pandemia les robusteció el canal digital, que hoy pesa cerca de una cuarta parte de las ventas.

Decidir con datos desde el día uno

Acá está el diferencial menos glamoroso y más replicable. Desde el principio usaron un sistema de gestión para emprendedores, de bajo costo, y tomaban decisiones mirando el informe de ventas. En sus palabras: «no era chupando el dedo, había un análisis de lo que estaba disponible para tomar decisiones».

Lo contrastan con lo que ven en la mayoría de marcas emergentes, que siguen manejando el cuadernito o una hoja de cálculo básica. De ese cruce entre datos y concepto salió su producto insignia, una camiseta de cuadros de una colección donde cada color representa un ecosistema colombiano.

Si estás en el punto de decidir cuánto producir de cada referencia, esa cuenta se puede hacer antes de comprometer plata: está en cómo calcular el mínimo de producción.

Sostenibilidad sin greenwashing, que empieza por admitir el límite

La parte más honesta del episodio. Dejaron de llamarse empresa sostenible y pasaron a llamarse de triple impacto, ambiental, social y económico, porque la primera palabra prometía más de lo que cualquiera puede cumplir. Su frase: «la sostenibilidad no es perfecta, es un camino muy imperfecto, y nadie es 100% sostenible».

De ahí salen dos prácticas concretas. Cuando un producto usa materiales menos ideales, lo dicen y compensan por otro lado, con reforestación o conservación de agua. Y no le trasladan al consumidor la responsabilidad del fin de vida útil de la prenda: eso se decide en el diseño, no en la etiqueta.

Cómo se traduce eso en decisiones de producción está en nuestra guía de moda sostenible.

La camiseta básica que llevan más de un año sin lanzar

Esta anécdota vale más que cualquier declaración de principios. Llevan más de un año probando telas para una camiseta básica y no la han sacado, porque se encogen. Su explicación: «a hoy no tenemos las camisetas básicas, porque no es justo con el cliente».

Es exactamente el tipo de decisión que separa una marca de un catálogo. Y del otro lado está su tesis sobre la ejecución, ilustrada con una bicicleteada de Bogotá a Medellín como activación: «si esa idea no se convierte en ejecución, queda en idea».

Preguntas frecuentes sobre Cíclico

¿Qué es Cíclico?

Una marca colombiana de moda de triple impacto fundada por cuatro socios, que produce ropa con criterios ambientales y sociales y vende por canal físico y digital. Nació sin capital inicial y creció a partir de la validación en ferias.

¿Quién está detrás de Cíclico?

Un equipo de cuatro socios con roles repartidos entre operación y finanzas, producto y compras, mercadeo y estrategia. Dos de ellos, Eduardo Kling y Sergio, venían de ser compradores de moda masculina en una gran tienda por departamento.

¿Se puede montar una marca de ropa sin inversión?

Ellos lo hicieron trabajando con producto en consignación y validando en una feria antes de comprar inventario. Es una ruta real, con una condición: exige un proveedor dispuesto a entregar sin cobrar por adelantado y disciplina para no confundir la venta con la utilidad.

¿Qué es el greenwashing en la moda?

Presentar como sostenible un producto o una marca cuyo impacto real no lo respalda. El antídoto que propone Cíclico es admitir que nadie es totalmente sostenible, decir con transparencia qué materiales se usaron y compensar lo que no se pudo evitar.

¿Qué significa empresa de triple impacto?

Que la empresa se mide por resultados ambientales y sociales además de los económicos. Cíclico adoptó el término precisamente porque describe mejor lo que hacen que la palabra sostenible.

¿Dónde se compra Cíclico?

Tienen canal físico y tienda en línea, y según cuentan en el episodio el digital pesa cerca de una cuarta parte de sus ventas.

Cómo trabajamos

La camiseta que no lanzan por encogimiento describe bien nuestro trabajo, porque ese problema se resuelve antes de producir. La tela se prueba, se lava, se mide cuánto se encoge y ese porcentaje entra al molde. Cuando no entra, pasa lo que a ellos: la prenda sale de la máquina bien y llega mal al cliente.

Producimos paquete completo en Cali, comprando tela e insumos y revisando calidad en varios puntos de la corrida, no solo al final. Los pedidos abren en 36 unidades por referencia, contando cada color por separado, y el desarrollo va de 2 a 8 semanas según cuánto haya que probar. Reponer esas unidades empieza de nuevo en 30 a 45 días hábiles, y producir poco funciona cuando el siguiente pedido ya está planeado.

¿Tienes una prenda que se te está complicando en la tela? Cuéntanos en nuestro cotizador, sin costo, y te decimos qué haríamos distinto. De Colombia para el mundo.

Encuentra a Cíclico: sitio web · Instagram.

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