Guía de telas para tu marca de ropa

Guía de telas para ropa: tipos de tela, gramaje por prenda, fibras, punto vs plano y cómo elegir la correcta para producir tu marca.

Toda tela se define por dos cosas: de qué fibra está hecha (algodón, poliéster, lino, mezclas) y cómo se construye, con tejido de punto que estira o tejido plano que se mantiene firme. Esas dos decisiones, más el gramaje (el peso de la tela), determinan cómo cae una prenda, cuánto abriga, cuánto dura y a qué precio la puedes vender. No existe la mejor tela en abstracto, existe la tela correcta para cada prenda y cada uso.

Esta guía de telas está escrita desde la silla del fabricante, para quien va a producir una colección y no a coser una sola prenda en casa. El foco cambia por completo: no basta con que la tela se vea bien, necesitas que el proveedor tenga el rollo disponible, que el color salga igual lote a lote y que la talla aguante después de veinte lavadas. Abajo tienes los tipos de tela por dentro, una tabla de gramaje por prenda que puedes llevar a tu reunión de desarrollo, y cómo se elige la tela cuando el objetivo es fabricar con sentido de negocio. En GAT la selección de tela es la primera fase del desarrollo de producto, no un muestrario cerrado del que eliges.

Punto o plano: qué decide si tu prenda estira o se mantiene firme

Antes de discutir fibras conviene entender cómo está tejida la tela, porque ahí se decide si la prenda estira o no. Hay dos grandes familias.

El tejido de punto (knit) se forma entrelazando un mismo hilo en bucles, como cuando se teje a mano. Esa estructura de mallas hace que la tela estire y recupere su forma, por eso es la base de casi toda la ropa cómoda: camisetas, polos, buzos, ropa interior y ropa deportiva salen de tejidos de punto.

El tejido plano (woven) cruza dos juegos de hilos en ángulo recto, la trama y la urdimbre, como la estructura de una canasta. Casi no estira y se mantiene estable, así que es el territorio de las prendas con estructura: camisas, pantalones, blazers, vestidos de línea limpia y sastrería.

La consecuencia práctica es directa. Cuando alguien dice "quiero algodón" todavía no dijo lo importante, porque una camiseta y una camisa pueden ser 100% algodón y comportarse al revés, una estira y la otra no. Definir punto o plano es lo primero que hacemos al aterrizar tu prenda.

Macro comparativo de un tejido de punto de bucles frente a un tejido plano de trama y urdimbre
Macro de un tejido de punto (con bucles que estiran) frente a un tejido plano (con trama y urdimbre firmes).

El gramaje, y cuánto pedir por prenda

El gramaje (GSM, gramos por metro cuadrado) es el peso de la tela y define si una prenda sale liviana y fresca o pesada y con cuerpo. Pesa tanto en el resultado como la fibra misma: una camiseta de algodón cambia por completo entre 130 y 220 gramos. Estos son los rangos con los que trabaja la industria de camisetas y buzos, según las referencias de gramajes de camisetas.

PrendaTejido típicoGramaje sugerido
Camiseta promocional o de eventoJersey de algodón o mezclamenos de 130 g/m²
Camiseta deportivaPunto técnico transpirable120-150 g/m²
Camiseta de uso diario premiumJersey de algodón peinado180-200 g/m²
Camiseta oversize con caída estructuradaJersey pesado200-240 g/m²
PoloPiqué190-220 g/m²
Buzo de entretiempoFrench terry230-250 g/m²
Hoodie o crewneck de inviernoFelpa perchada (fleece)280-350 g/m²

Guarda esa tabla: es la que puedes llevar a tu reunión de desarrollo para no discutir "quiero algo grueso" sin un número encima. Elegir mal el gramaje sale caro. Una camiseta oversize en tela liviana pierde la caída que la define, y un hoodie en gramaje bajo se siente barato apenas lo tocas. Define primero el resultado y el mercado, y de ahí sale el peso.

Más gramaje no es más calidad

El error más común es leer el gramaje como si fuera una nota de calidad, y creer que mientras más pesado, mejor. No funciona así. Una tela de 200 gramos hecha con hilo cardado corriente puede hacer bolitas y deformarse antes que una de 180 de algodón peinado bien acabado. Lo que sostiene la calidad es el tipo de hilo, el peinado, el acabado y la estabilidad dimensional. El gramaje solo mide el peso de la tela. La duración de la prenda la deciden el hilo y el acabado.

Las fibras, una por una

Para dimensionar de qué está hecha la ropa hoy: la producción mundial de fibra alcanzó un récord de 132 millones de toneladas en 2024, y el poliéster ya concentra cerca del 59% de todo lo que se produce (el 88% de origen fósil, es decir petróleo), seguido del algodón con alrededor del 20%, según el Materials Market Report de Textile Exchange. Cada fibra se comporta distinto, y si algún término te suena raro está en nuestro glosario de moda.

Algodón

La fibra natural más usada de la moda y la más pedida para camisetas, buzos y básicos. Es transpirable, cómoda y recibe bien estampados y bordados. Su calidad depende del hilo: el algodón peinado pasa por un proceso que alinea las fibras y retira las cortas, así que sale más suave, más uniforme y con menos pilling que el algodón cardado, más económico y de tacto rústico. En GAT trabajamos varios gramajes de algodón e incluimos algodón peruano peinado cuando la prenda pide un acabado superior. Su punto débil es que encoge y arruga si no lleva un buen preencogido.

Poliéster

La fibra sintética que domina el mercado mundial. Es resistente, seca rápido, casi no encoge ni arruga y cuesta menos que el algodón, por eso manda en ropa deportiva y en producción de volumen. A cambio transpira menos y, en cada lavada, una prenda de poliéster suelta microfibras plásticas, un tema que retomamos más abajo. Rara vez se usa 100% en prendas premium de uso diario, rinde mejor en mezcla.

Poly-cotton y CVC (mezclas 65-35)

Cruzar algodón con poliéster busca lo mejor de cada uno: la comodidad y la transpirabilidad del algodón con la resistencia y la estabilidad del sintético. Las mezclas 65-35 o CVC (Chief Value Cotton, con mayoría de algodón) arrugan menos, aguantan lavadas industriales y conservan mejor la talla, por eso son las favoritas de la dotación empresarial y los uniformes, donde la prenda se lava mucho y tiene que verse igual durante meses.

Elastano (lycra, spandex)

No hace una tela por sí solo, se suma en pequeñas proporciones (por lo general del 3 al 8%) para dar elongación y recuperación. Un jersey de algodón con 5% de elastano estira y vuelve a su forma sin deformarse en los codos ni en las rodillas. Entra donde la prenda pide movimiento y ajuste sin ser una prenda técnica de compresión. "Lycra" es una marca de elastano que se volvió nombre genérico.

Viscosa, modal y rayón

Fibras hechas a partir de celulosa (madera) que caen fluidas y tienen un tacto sedoso y fresco, muy buscadas para blusas y prendas con drapeado. La contra es que la viscosa y el rayón arrugan y encogen más, y son menos estables. El modal es una versión más resistente y suave, con mejor comportamiento en el lavado. Buenas para caída, delicadas para uso rudo.

Lino

La tela de clima cálido por excelencia, fresca, transpirable y con una textura propia que no imita nadie. Arruga con facilidad, y ahí está parte de su encanto y también su límite. Se trabaja en 100% lino, en mezcla con algodón (que baja el arrugado y sube la resistencia) o en versiones de poliéster con tacto de lino cuando se busca ese aire a menor costo.

Telas de punto que vas a oír nombrar en desarrollo

Dentro del tejido de punto hay varias construcciones, y cada una da una prenda distinta con su gramaje propio, según las fichas de telas de punto. Vale la pena reconocerlas por nombre:

  • El jersey es el punto liso de toda la vida, la base de la camiseta, y ronda los 160-220 g/m².
  • El piqué tiene una textura de pequeños relieves, firme y fresco: es la tela clásica de los polos.
  • El french terry lleva la cara lisa por fuera y un reverso de rizo (como el de una toalla) que absorbe el sudor, ronda los 230-250 g/m² y es la base del buzo de entretiempo.
  • La felpa o fleece es como el french terry pero con el reverso perchado y peludo, más grueso y cálido, el corazón de los hoodies y crewnecks de invierno.
  • El rib o canalé es un punto elástico de canales verticales, el que usamos en puños, cuellos y pretinas porque estira y aprieta.
  • El interlock es un doble jersey, más denso y estable, igual por las dos caras, para prendas de mejor cuerpo y ropa de bebé.

Cómo se mide de verdad la calidad de una tela

Más allá del gramaje, una tela se juzga por cómo se porta con el tiempo. Estos son los criterios que revisamos antes de aprobar una tela para producción.

El primero es la estabilidad dimensional, es decir el encogimiento. Toda tela encoge algo en el primer lavado y secado, y para fibras naturales se considera aceptable un 2 a 5%, según los ensayos de estabilidad dimensional. Más que eso y la talla M se vuelve S en casa del cliente. Una tela bien preencogida conserva forma y talla lavada tras lavada, y saltarse ese paso es uno de los errores que arruinan un lote entero.

El segundo es el pilling, las bolitas que aparecen por roce: el algodón peinado y un buen acabado antipilling las reducen, el hilo corto y barato las multiplica. El tercero es la solidez del color, que no destiña en el lavado ni se decolore con el sol, algo que en prendas oscuras o muy saturadas es donde más falla la tela barata.

Ninguno de los tres se ve en una foto ni en un rollo nuevo, se ven en una prenda fabricada y lavada. Por eso en GAT no producimos un lote sin una muestra física aprobada antes, y cerramos con una auditoría de calidad de cuatro puntos sobre el lote terminado.

El mismo hilo, distintos acabados

Una fibra no llega directo del telar a la prenda, pasa por acabados que cambian cómo se comporta. El sanforizado es un preencogido mecánico que estabiliza la tela antes de cortarla, de modo que la prenda ya no encoge (o encoge muy poco) en casa. El peinado, del que ya hablamos, quita las fibras cortas y deja un algodón más liso y resistente al pilling. El mercerizado trata el algodón para darle brillo, más fuerza y mejor toma de color. Y los tratamientos antipilling reducen las bolitas en telas propensas. La misma fibra, con o sin estos pasos, entrega prendas distintas, y ese detalle rara vez aparece en la cotización de la tela pero se nota a los seis meses de uso.

Cómo leer la ficha técnica de una tela

Cuando una textilera te pasa una tela, la ficha trae los datos que necesitas para decidir sin adivinar. Lo mínimo que hay que mirar:

  • La composición, con los porcentajes exactos de fibra (por ejemplo, 95% algodón y 5% elastano), que decide comodidad, elongación y precio.
  • El gramaje en g/m², el peso que ya sabes leer.
  • El ancho útil del rollo en centímetros, que junto con el patrón define cuánta tela rinde.
  • El rendimiento, o cuántos metros lleva cada prenda: es el dato que traduce el precio de la tela a costo por unidad.
  • El encogimiento declarado, el porcentaje que el proveedor garantiza tras el lavado.

Esa misma lógica de dejar todo por escrito es la que gobierna la ficha de la prenda. Si vas a producir, te sirve tener a mano cómo se arma una ficha técnica de ropa y una plantilla de tech pack.

Sostenibilidad sin humo verde

Si tu marca quiere decidir la tela con criterio ambiental, el primer paso es no comprar el discurso fácil. Cada fibra tiene un costo distinto, y compararlas no es tan simple como "natural bueno, sintético malo". Producir una sola camiseta de algodón consume alrededor de 2.700 litros de agua dulce, el teñido y el acabado textil generan cerca del 20% de la contaminación mundial de agua potable, y una sola lavada de ropa de poliéster libera hasta 700.000 microfibras plásticas al agua, según el Parlamento Europeo. El algodón pesa en agua y el poliéster pesa en microplásticos. Cada fibra tiene su costo ambiental, y elegir bien es elegir con información.

Con el reciclaje pasa algo parecido. El "poliéster reciclado" que ves en las etiquetas casi siempre viene de botellas PET, no de ropa usada, y el reciclaje textil real de fibra a fibra (ropa vieja convertida en fibra nueva) sigue por debajo del 1% del mercado mundial. Las fibras recicladas apenas llegan al 7,6% del total, según el reporte de Textile Exchange 2025. Conviene saberlo antes de imprimir "reciclado" en tu etiqueta: el algodón reciclado y el poliéster reciclado no significan lo mismo, y decirlo con precisión es parte de tener una marca honesta.

En Colombia, elegir tela también es elegir tiempos

Hay un factor que la fibra y el gramaje no cuentan: el abastecimiento. El sistema moda colombiano es grande y consolidado, pero buena parte de los hilados no se produce en el país o va muy por debajo de la demanda.

Eso tiene efecto directo en tu proyecto. En noviembre de 2025 el Gobierno decretó arancel cero a la importación de hilados sintéticos, de algodón y otras materias primas de la confección (Decretos 1184 y 1197), justamente por el desabastecimiento, según la Presidencia de Colombia. Para tu marca significa que la tela perfecta que viste en Pinterest puede no estar disponible ya, o tener que importarse con sus tiempos. Por eso preferimos tela nacional cuando cumple, recurrimos al abastecimiento internacional cuando hace falta (lo mismo que sostiene nuestra exportación a Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos), y nunca te prometemos un tiempo de entrega que dependa de una tela que todavía no está confirmada.

El otro factor es el mínimo. Las textileras venden por metro o por rollo, con sus propios mínimos, distintos del mínimo de prendas. En GAT producimos desde 36 unidades por referencia y color en maquila de ropa, con 100 a 300 como rango recomendado para que los números cierren, y la compra de tela se calcula exacta para tu proyecto. Si estás afinando cantidades, mira cómo calcular el mínimo de producción.

Cómo elegimos la tela contigo

GAT trabaja distinto a un catálogo. No hay un muestrario fijo del que eliges, porque como desarrolladores de producto accedemos a muchas textileras y el espectro es amplio. La tela se elige al revés de como suele creerse:

  1. Nos cuentas la prenda y el resultado que buscas, o nos das una referencia física o una foto.
  2. Nos dices tu precio objetivo de compra por unidad, que es lo que acota las opciones de tela a tu estrategia de negocio.
  3. Consultamos con nuestras textileras (en Colombia y con abastecimiento internacional) y armamos una preselección.
  4. Aprobamos juntos la tela definitiva sobre una muestra de prenda fabricada, y compramos exactamente lo necesario para tu proyecto.
Muestras de tela y revista de tendencias sobre la mesa de desarrollo de producto
Preselección de telas durante el desarrollo, con gramajes y acabados comparados antes de aprobar.

Por eso no solemos enviar muestras de tela sueltas antes de fabricar la muestra de la prenda: los proveedores manejan mínimos por metro o por rollo. Si necesitas validar la tela físicamente antes, se coordina el envío de una muestra física de la tela, opcional y con costo aparte.

Y somos claros con el alcance. No trabajamos telas pesadas tipo denim ni telas para prendas exteriores estructuradas como abrigos. Si tu producto vive ahí, lo más útil es que te orientemos hacia un fabricante especializado desde el inicio, antes de que pierdas tiempo. Todo esto ocurre dentro del Paquete Completo, donde el desarrollo, el abastecimiento, la producción y el control de calidad van bajo un solo responsable.

Preguntas frecuentes

¿Tienen un catálogo de telas para elegir?

No trabajamos con un catálogo cerrado. Al ser desarrolladores de producto accedemos a muchas textileras, lo que abre un espectro amplio. Elegimos la tela según lo que tu prenda necesita y tu precio objetivo, no según lo que haya en un muestrario fijo.

¿Puedo llevar mis propias telas?

Sí. Nos encargamos del abastecimiento como parte del servicio, pero si prefieres aportar tus telas o insumos, se coordina, y eso a veces agiliza los tiempos. Se define en el desarrollo.

¿Cómo sé qué gramaje pedir?

Parte del uso. Las prendas frescas y con caída piden gramajes livianos (150 g/m² o menos), las de uso diario premium rondan los 180-200, y las de abrigo suben de 280. En el desarrollo te recomendamos el gramaje según el resultado y el mercado que buscas.

¿Algodón o poliéster para mi marca?

Depende de la prenda y del uso. El algodón gana en comodidad y percepción premium para camisetas y básicos de uso diario. El poliéster y las mezclas ganan en resistencia y estabilidad para ropa deportiva, dotación y uniformes de lavado frecuente. Rara vez es todo uno o todo lo otro, buena parte de las prendas está en la mezcla.

La tela correcta se define trabajándola junto a tu producto y tu precio objetivo. Cuéntanos qué quieres fabricar y cotiza tu proyecto gratis con nuestro cotizador: con tu idea y tu presupuesto por unidad, organizamos las telas para que tu prenda tenga sentido de negocio desde el primer metro.

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